Durante todos los años que llevo en Barcelona, “la nit de San Joan” la famosa noche mágica que inaugura oficialmente el verano, siempre había sido además de festiva, muy ruidosa, ya que a lo largo de toda la noche y día siguiente no paraban de sonar los petardos y estabas todo el tiempo oliendo a pólvora. Pero este año no ha sido así, algo ha pasado, no quiere decir que no haya habido petardos, pero es como si nos hubiésemos vuelto más civilizados ya que a partir de las 2 de la madrugada dejaron de sonar con lo que hemos podido dormir placidamente y esta mañana no nos ha despertado ninguno…, o eso, o es que ya no nos quedaban mas petardos…




