A veces cuando hablamos de duelo de pistoleros, nuestra mente se suele irse hacia las películas del oeste que veiamos de pequeños en los cines de verano y que luego a la salida, representamos nosotros con mayor o menor fortuna. Estos pistoleros, solian ir en busca de aquel que era considerado el mas rapido para desafiarlo, por muy lejos que estubiere…
Dentro de las leyendas que me contaron de pequeño, hay una divertida de cómo podía haber sido un duelo en Sevilla, a mediados del siglo diecinueve:
Resulta que en aquella época, los “pistoleros” se buscaban también entre ellos, pero en este caso las distancias eran incluso mayores, ya que estos, no viajaban en caballos, sino en barcos, si los barcos que todavia hacían las rutas de las américas, sobre todo con Puerto Rico y Cuba.
Cuentan que por aquel entonces vivía en Sevilla al lado del rio Guadalquivir, cerca del bar Luis en el Paseo Colon, uno de estos “pistoleros” que había alcanzado gran fama y que producía gran temor a todos aquellos que sabían de sus “duelos”.
Hasta que llego el día en que su fama traspasó los océanos y llego a Cuba donde con el boca a boca fue engordando hasta llegar a provocar la envidia del forajido mas famoso de aquellas tierras, que acabo cogiendo un barco para venir a desafiar a su mitificado adversario.
Una vez que llego a Sevilla fue indagando hasta averiguar por donde paraba, y fue a desafiarlo causando un gran revuelo entre los habitantes.
Llamo a la puerta pistola en mano. Cuando la puerta se abrió, se encontró con un hombre, medio desnudo y en alpargatas como acabado de levantar, que sin mediar palabra se saco la alpargata y diole tal cantidad de golpes con ella, que acabo tirando la pistola, con tal bochorno que salió corriendo atropelladamente hasta la calle, donde se perdió camino del puerto…
Nunca más se le volvió a ver por Sevilla.
Bueno, siento no poder recordar los nombres o apodos de estos personajes pero ha pasado ya mucho tiempo desde que me lo contaron, quizás alguno de ustedes lo sepa y podamos ponerles nombres a los personajes de la narración.




